Laura Medina nos propone un viaje. Un viaje a su mundo de representaciones. Laura nos toma de la mano, nos acomoda en el umbral de ese mundo que creó y nos da un fuerte empujón. En un primer momento sentimos el vértigo de la sorpresa: ríos de colores y texturas nos reciben, mujeres ofreciendo su alma y su cuerpo para una fiesta de los sentidos. Con cada paso que damos nos vamos despojando de ese vértigo inicial hasta quedar desnudos de prejuicios, nos acomodamos, primero relajamos nuestro cuerpo, nuestros ojos se sumergen de lleno en cada obra y nos queremos quedar ahí, sintiendo el inmenso calor de su pasión. Descubrimos en su obra la precisión de la mirada femenina, una mirada que atrapa todo detalle y toda sutileza y la convierte en obra. Laura Medina amasa día a día esa pasión, pasión por vivir, pasión por amar, pasión por crear, pasión por dar.

 

Silvina Correa
Prof. de Artes Visuales